viernes, 4 de mayo de 2012

Siempre uno piensa: "a mi no me va a pasar".
Sin embargo las cosas que no "deseamos" nos llegan, y lo pongo entre comillas porque si bien no lo deseamos, pero en algún momento lo pensamos, y ese pensamiento tarde o temprano se hace realidad.
Todo comenzo hace casi dos años atrás cuando una seguidilla de acontecimientos negativos incurrieron en mi vida
Iban pasando unos tras otros sin darme tiempo de recuperarme que ya estaba pasando el siguiente. Cuando parecía que había llegado la calma, que todo estaba tranquilo, sobrevino lo no esperado: la enfermedad: el CÁNCER.
A partir de acá mi vida tiene un antes y un después.
Ahora veo la vida desde otra perspectiva, trato de tomar las cosas negativas con calma, sin alterarme ante episodios negativos que realmente no valen la pena.
Me ha dado cuenta que si damos bondad, recibimos bondad y las cosas se solucionan mejor, y si tenemos pensamientos positivos, esa energía positiva vuelve a nosotros.
Si pensamos en el bien, nos volverá el bien.
Los pensamientos son materia, se manifiestan en lo exterior, se convierten en enfermedades, tropiezos o premios, desgracias o felicidades, dependiendo de si son negativos o positivos. Solamente uno mismo es el productor de todo lo que suceda.